Así es Dragonfly, el dron nuclear que la NASA enviará a Titán en 2028

Partirá a mediados de 2028 rumbo a una de las lunas de Saturno, la única con una atmósfera que permite vehículos voladores y con líquido en superficie además de la Tierra

Será en 2028 cuando la NASA envíe a Titán, la luna de Saturno, un dron gigante (tiene el tamaño de un helicóptero pequeño) para explorar la superficie de este satélite. A principios de este año, Dragonfly aprobó Revisión de Diseño Preliminar, y ya tiene fecha de lanzamiento: julio de 2028, según confirmó la NASA hace unos días. Llegará a Titán a mediados de la próxima década: le tomará siete años viajar desde la órbita terrestre a la luna de Saturno.

Dragonfly viajará a Titán, donde sobrevolará sus océanos usando sus cuatro rotores coaxiales (dobles). Esto es gracias a que, según explica la NASA, de las 150 lunas en nuestro sistema solar, “Titán es la única con una atmósfera sustancial. Y de todos los lugares del sistema solar, Titán es el único lugar, además de la Tierra, conocido por tener líquido en forma de ríos, lagos y mares en su superficie.”

Así como la NASA envió un pequeño helicóptero, Ingenuity, a Marte, ahora enviará un dron a esta luna de Saturno, lo que le permitirá viajar entre puntos diversos de la superficie de esa luna, donde tomará muestras y buscará material orgánico prebiótico (es decir, que a futuro podría permitir el nacimiento de alguna forma de vida, como sucedió en la Tierra hace unos 4000 millones de años), o indicadores de formas de vida ya existentes.

El dron Dragonfly mide más de 3,5 metros de largo, tiene cuatro rotores coaxiales, además de cámaras, sensores y sistemas para tomar muestras del líquido de Titán. Usará un pequeño reactor nuclear para obtener energía, ya que la atmósfera de Titán impide el uso de paneles solares, como los que son estándar en las misiones a Marte. Por supuesto, deberá ser capaz de volar en forma autónoma: por más que reciba algunas órdenes, la distancia con la Tierra (unos 1290 millones de kilómetros) hace imposible un telecomando en vivo. Dragonfly usará el día de Titán (ocho días terrestres) para enviar y recibir información, y la noche en esa luna (otros ocho días terrestres) para recargar sus baterías y estar listo, al día siguiente, para emprender vuelo.

Así imagina la NASA a Dragonfly, el drone de 8 hélices que partirá rumbo a Titán, una de las lunas de Saturno, en 2028. (NASA)

“Titán es más grande que el planeta Mercurio y es la segunda luna más grande de nuestro sistema solar -explican en la NASA-. La luna de Júpiter, Ganímedes, es un poco más grande (aproximadamente un 2 por ciento). La atmósfera de Titán está compuesta principalmente de nitrógeno, como la de la Tierra, pero con una presión superficial un 50 por ciento mayor que la de la Tierra. Titán tiene nubes, lluvia, ríos, lagos y mares de hidrocarburos líquidos como metano y etano. Los mares más grandes tienen cientos de pies de profundidad y cientos de kilómetros de ancho. Debajo de la gruesa corteza de hielo de Titán hay más líquido: un océano principalmente de agua en lugar de metano. El agua subterránea de Titán podría ser un lugar para albergar vida tal como la conocemos, mientras que sus lagos y mares de hidrocarburos líquidos en la superficie podrían albergar vida que utilice una química diferente a la que estamos acostumbrados, es decir, vida como aún no la conocemos.”

Así imagina la NASA a Dragonfly, el drone de 8 hélices que partirá rumbo a Titán, una de las lunas de Saturno, en 2028. (NASA)

Para quienes quieran tener una aproximación de cómo se verá Dragonfly, la NASA montó un sitio interactivo.

Fuente: LA NACIÓN